Son en esos segundos, donde ves tu vida pasar por delante de tus ojos, mientras vas cayendo a cámara lenta; cuando te das cuenta que te puedes ir a la mierda por una tremenda tontería como es caerte en la bañera. Levantarte, darte la vuelta y ver todo el filo lleno de sangre. Y preguntarte: ¿pero qué mierda? Sí, sangre, tú sangre. Justo ese momento en el que no sabes si reírte o llorar. Fíjate que tontería cómo es dejar las cuchillas en el filo de la bañera, puede convertirse en un arma peligrosa (exagero mucho, lo sé, es que soy andaluza qué se le va a hacer). No sé cuanto tiempo me quedé paralizada, intentando asimilar la estupidez de aquella escena. ¿Es solo un accidente o un mal augurio? Chan chan! (aparecen relámpagos)
Continuará!
No hay comentarios:
Publicar un comentario