"Si me buscas, estaré detrás de el último"
Serán cantos incrustados en mis entrañas, los que han abatido a este navío sin tripulantes, a este colofón sin perdices...
Nunca es demasiado tiempo para un fracasado como yo, para un imbécil que solo vive de nuncas.

Vistas de página en total

miércoles, 23 de mayo de 2012

Reflexión

¿Somos como creemos ser o lo que los demás dicen que somos? Como cuando graban nuestra voz y nos escuchamos; y preguntamos: -¿de verdad mi voz es así? + Si. -Que fea... ¿Cuál es realmente nuestra voz? ¿La que nosotros mismos escuchamos o la que los demás escuchan? Creo ni una cosa ni la otra; y lo explico... Yo no sé si alguien puede decir, que sabe perfectamente y al cien por cien, quién es; porque yo no. Hay una parte que mostramos a la gente desconocida (casi siempre para dar buena impresión, para quedar bien y lo hacemos de la manera que creemos ideal), otra a nuestra familia (y dentro de nuestra familia, tampoco nos comportamos igual); a nuestros amigos, a nuestra pareja, a nuestros compañeros... Están tan fraccionadas que: ¿de verdad hay una sola, que pueda decir quiénes somos? Hay partes de nosotros mismos de las que ni si quiera hemos oído hablar. Necesitamos vivir en sociedad, para que a través de otras personas, podamos encontrar la llave que abre esa puerta desconocida. Yo por lo menos, siempre trato de aprender de las personas que me rodean; o por lo menos lo intento, ya sea bueno o malo. Más que un camino en busca de la felicidad, se trata de una aventura hacia el máximo conocimiento de uno mismo.
Por eso, no deberíamos aceptar como verdades absolutas, lo que nuestros padres o las personas que nos rodean, dicen que somos. No dejar que esos tópicos creen límites u obstáculos en nuestra propia aventura-interior. Aunque parezca difícil y requiera esfuerzo; en cuanto avanzamos un poco, ya notamos algo de esa tranquilidad que aporta el estar un poco en paz con uno mismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario