Solo por ese veneno, merece la pena esperar. Esperar para que luego el tiempo deje de correr por horas y haga un paréntesis entre nosotros; por la intensidad de cada movimiento y cada ápice de distancia que desaparece.
Solo por eso, lo demás carece de sentido y ya no importa el por qué, ni el cómo, ni el cuándo.
Hazle trampas al sol
y que no salga hoy
a joder nuestro mundo.
Dame un poco de calor
para este corazón
que va buscando abrigo.
Trampas al sol- La Fuga
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