Cómo no el tedioso despertador me levanta para que me vista y desayune; no puedo decir que sea una persona coqueta, ni que cuide mi aspecto; no es lo más importante en mi vida, si es que hay algo, claro. Me dirijo hacia el instituto, y ahora a aguantarlos a ellos… No siento ningún interés por educar a esos adolescentes que no son capaces de pensar por ellos mismo. No sé muy bien cómo me ven ellos a mí, o qué impresión les causo, pero si te soy sincero me importa más bien poco. Me considero un hombre serio, un hombre que vive el día a día sin preocuparse por el futuro, ni por nadie más que no sea yo; no es que sea un egoísta, es sólo que yo soy sincero y digo lo que pienso, no como los demás. No necesito compañía de nadie, con un “hola” y “adiós”, me es suficiente. Soy profesor de Historia, estudié eso porque no me quedaba otra, mi verdadera pasión es la lectura y la pintura; debería haber sido bibliotecario o algo así. Me aburro tanto impartiendo clases a estos… Aquí estoy de nuevo, voy a comer y a comprar eso que me fumo después de cada comida. Ahora es cuando disfruto de verdad, llego a mi apartamento, meto en el microondas una lasaña, me siento en mi sillón a comérmela y después me lo fumo. Mi mundo cambia y mi creatividad supera los límites que antes creía trazados, y me pongo a pintar las cosas que veo; el reloj de cuco de mi abuela, que me cuenta toda su vida día tras día, aunque siempre añade algo más; una lámpara que empieza a desnudarse y a bailar para mí, una bandera me envuelve y me abraza con cariño; ese es el mundo en el que desearía vivir toda una vida. Puede que nadie entienda mi vida, pero es que yo no le he pedido la opinión a nadie; yo soy yo; y estoy orgulloso a ratos, pero lo estoy. A veces deseo tenerla a mi lado, pero sé que ella jamás lo soportaría; si me levanto cada mañana es porque sé que la voy a ver, aunque sea en los intercambios, y me veo como un estúpido, cuando espero encontrármela en cualquier esquina, detrás de cada puerta o busco desesperadamente su volvo negro con matrícula TLK… Espero que algún día tenga el placer de tomar un café con ella y escuchar con cara de bobo, sus anécdotas, cosas sobre su perro, su familia, sus amigos, sus libros favoritos, películas… Y ahora deseo ser amado más que nada en el mundo, sólo por un día, pero serlo; no más soledad… Vale, esto es culpa del THC, olvida todo eso, yo soy un hombre fuerte, por encima de cualquier sentimiento cursi; yo si quiero a una mujer es solo para llevármela a la cama, ¿para qué va ser sino? Ya te habrás dado cuenta de que soy un hombre muy interesante, lo sé. No te preocupes por mi salud, ni por mi pérdida de neuronas y todas esas cosas, yo soy lo suficientemente listo, para saber cuando tengo que dejarlo; mientras lo disfrutaré al máximo. ¿Sabes lo que te digo?, que cuando yo vea que me vuelvo tonto; se acabará el infierno que tanto me describes, que eres muy pesado. Bueno, te dejo; haber si consigo tomarme algo para dormir y eso ¿vale? Pues nada, espero verte en el Burger King.
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