Cada vez que la nostalgia abraza al atardecer, las nubes se deshacen y el frío la congela. Al anochecer la lluvia se viste de gala y la visita; para que sonría. Pero ella ya no siente, sus mejillas ya no se enrojecen y sus ojos ya no brillan. Los sueños la abandonaron, para que la melancolía y las pesadillas la invadieran. Todo es verde a su alrededor. Necesitaba sentir su presencia por la casa, sus pisadas, sus dedos en los cristales...
http://www.youtube.com/watch?v=UAOxCqSxRD0
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