Demasiados finales para tan poco tiempo, demasiados deshielos en una misma estación. Este año el invierno llega hasta mayo, las flores, la alegría no quieren salir. A lo lejos se oye la voz débil del Sol, que suplica un poco más de amor. Lo siento, aquí eso acabó. Siéntete afortunado si no deja de doler, si en ti reinan pesadillas antes del anochecer. Perdóname, pero debo decirte que no existe. Intenta fijar la vista en él, aprovecha cuando esté inmóvil y observa. Te darás cuenta de que es un oasis en mitad de ninguna parte y que toda el agua que puedas hallar en él ni siquiera alarga la vida. Es triste lo sé, pero la realidad está minada de oasis pasajeros, de comienzos llenos de ojalas que tarde o temprano caerán.
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