Me desperté con el sol en la cara,
y las arrugas de mi cama eran las que más me pedían
entre revistas y algún que otro diario,
retrasé mi calendario para ver si así volvías.
Arráncame, la piel a tiras porque sé,
pasaste por mi lado y no te supe, no te supe ver
Arráncame y enrrédate conmigo, y rómpeme el vestido
cansemos hasta a los amaneceres.
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