"Si me buscas, estaré detrás de el último"
Serán cantos incrustados en mis entrañas, los que han abatido a este navío sin tripulantes, a este colofón sin perdices...
Nunca es demasiado tiempo para un fracasado como yo, para un imbécil que solo vive de nuncas.

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domingo, 4 de marzo de 2012

Amén.

"En un momento dado de la historia apareció alguien y dijo: cuando nos casamos, las dos personas deben permanecer congeladas el resto de su vida. Caminaréis el uno al lado del otro como dos raíles, obedeciendo ese exacto patrón. Aunque algunas veces uno de los dos necesite estár un poco más lejos o un poco más cerca, eso va contra las reglas. Las reglas dicen: sed sensatos, pensad en el futuro, en los hijos. Ya no podéis cambiar, debéis de ser como los raíles: la distancia entre ellos es la misma en la estación de partida, en medio del camino o en la estación de destino. No dejéis que el amor cambie, ni que crezca al principio, ni que disminuya en el medio; es arriesgadísimo. Así pues, pasado el entusiasmo de los primeros años, mantened la misma distancia, la misma solidez, la misma funcionalidad. Servís para que el tren de la supervivencia de la especie siga hacia el futuro: vuestros hijos solo serán felices si permanecéis como siempre habéis estado: a 143,5 centímetros de distancia el uno del otro. Si no estáis contentos con algo que nunca cambia, pensad en ellos, en los niños que habéis traído al mundo. 
Pensad en los vecinos. Demostrad que sois felices, que hacéis churrasco los domingos, que veis la televisión, que ayudáis a la comunidad. Pensad en la sociedad: vestíos de modo que todos sepan que entre vosotros no hay conflictos. No miréis a los lados, alguien puede estar viéndoos, y eso es una tentación, puede significar divorcio, crisis, depresión... 
Sonreíd en las fotos. Poned fotografías en la sala para que todos las vean. Cortad la hierba, haced deporte, para poder permanecer congelados en el tiempo. Cuando el deporte ya no mejore vuestro aspecto, haceos cirugía plástica. Pero no os olvidéis nunca: estas reglas se establecieron en algún momento y tenéis que respetarlas. ¿Quién estableció las reglas? Eso no tiene importancia, no os hagáis jamás ese tipo de preguntas, porque serán válidas siempre, aunque no estéis de acuerdo con ellas."
Paulo Coelho.

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