No hay nada peor que soñar y luego despertar.
Nada peor que esperar y desesperar.
Nada peor que gritar y no hablar.
Nada peor que caminar y no hacer más que ruido.
Nada peor que viajar y no llegar.
Nada peor que llorar y que forme un antifaz.
Nada peor que vivir y estar muerto por dentro...
No hay comentarios:
Publicar un comentario